miércoles, 18 de junio de 2008

Lc 1, 51-56 Colmó de bienes a los hambrientos

(Lc 1, 51-56) Colmó de bienes a los hambrientos
[51] Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. [52] Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. [53] Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. [54] Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, [55] como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre». [56] María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.
(C.I.C 2679) María es la orante perfecta, figura de la Iglesia. Cuando le rezamos, nos adherimos con ella al designio del Padre, que envía a su Hijo para salvar a todos los hombres. Como el discípulo amado, acogemos en nuestra intimidad (cf. Jn 19, 27) a la madre de Jesús, hecha madre de todos los vivientes. Podemos orar con ella y orarle a ella. La oración de la Iglesia está como apoyada en la oración de María. Y con ella está unida en la esperanza (cf. Lumen gentium, 68-69). (C.I.C 2678) La piedad medieval de Occidente desarrolló la oración del Rosario, en sustitución popular de la Oración de las Horas. En Oriente, la forma litánica del Acathistós y de la Paráclisis se ha conservado más cerca del oficio coral en las Iglesias bizantinas, mientras que las tradiciones armenia, copta y siríaca han preferido los himnos y los cánticos populares a la Madre de Dios. Pero en el Ave María, los theotokía, los himnos de San Efrén o de San Gregorio de Narek, la tradición de la oración es fundamentalmente la misma. (C.I.C 2619 Por eso, el cántico de María, el Magnificat latino, el Megalinárion bizantino (cf. Lc 1, 46-55) es a la vez el cántico de la Madre de Dios y el de la Iglesia, cántico de la Hija de Sión y del nuevo Pueblo de Dios, cántico de acción de gracias por la plenitud de gracias derramadas en la Economía de la salvación, cántico de los "pobres" cuya esperanza ha sido colmada con el cumplimiento de las promesas hechas a nuestros padres "en favor de Abraham y su descendencia, para siempre".

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