domingo, 5 de mayo de 2019

Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 484.


YOUCAT Pregunta n. 484. - ¿Qué es una bendición?


(Respuesta YouCat) Una bendición es una oración que pide la bendición de Dios sobre nosotros. Toda bendición procede unicamente de Dios. Su bondad, su cercanía, su misericordia son bendición. La fórmula más breve de la bendición es «El Señor te bendiga».  

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 2626) La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquél que es la fuente de toda bendición.        

Para meditar        

(Comentario YouCat) Todo cristiano debe pedir la bendición de Dios para sí mismo y para otras personas. Los padres pueden trazar sobre la frente de sus hijos la señal de la cruz. Las personas que se aman pueden bendecirse. Además el Presbítero, en virtud de su ministerio, bendice expresamente en el nombre de Jesús y por encargo de la Iglesia. Su oración de bendición es especialmente eficaz por medio del sacramento del Orden y por la fuerza de la oración de toda la Iglesia.

(Comentario CIC) (C.I.C 2627) Dos formas fundamentales expresan este movimiento: o bien la oración asciende llevada por el Espíritu Santo, por medio de Cristo hacia el Padre (nosotros le bendecimos por habernos bendecido (cf. Ef 1, 3-14; 2Co 1, 3-7; 1P 1, 3-9); o bien implora la gracia del Espíritu Santo que, por medio de Cristo, desciende de junto al Padre (es Él quien nos bendice; cf. 2Co 13, 13; Rm 15, 5-6. 13; Ef 6, 23-24).          

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sábado, 4 de mayo de 2019

Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 483.


YOUCAT Pregunta n. 483. - ¿Cuáles son las cinco formas principales de oración?


(Respuesta YouCat) Las cinco formas principales de oración son la bendición, la adoración, la oración de petición y de intercesión, la oración de acción de gracias y la oración de alabanza.      

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 2644) El Espíritu Santo que enseña a la Iglesia y le recuerda todo lo que Jesús dijo, la educa también en la vida de oración, suscitando expresiones que se renuevan dentro de unas formas permanentes de orar: bendición, petición, intercesión, acción de gracias y alabanza. (C.I.C 2626) La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquél que es la fuente de toda bendición.        

Para meditar       

(Comentario CIC) (C.I.C 2643) La Eucaristía contiene y expresa todas las formas de oración: es la "ofrenda pura" de todo el Cuerpo de Cristo a la gloria de su Nombre (cf. Ml 1, 11); es, según las tradiciones de Oriente y de Occidente, "el sacrificio de alabanza".      

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viernes, 3 de mayo de 2019

Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 481.


YOUCAT Pregunta n. 481. - ¿Cómo se reza el rosario?

(Respuesta YouCat) En cada país o cultura hay ciertas adaptaciones, que pueden variar ligeramente, con jaculatorias y otros incisos, como añadir en cada Avemaria, detrás del nombre de Jesús, el misterio que se contempla. La estructura fundamental es:

(1) En nombre  del Padre y del Hijo... (2) Credo (profesión de la fe) u otra oración («Señor mío Jesucristo»). (3) Padrenuestro. (4) Tres Avemarias (con las que se pueden pedir las tres virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad; o  invocar a María como hija del Padre, Madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo). (5) Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. (6) Cinco decenas formadas por un Padrenuestro seguido de diez Avemarias y un Gloria.

Se contemplan los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos.

Misterios gozosos (lunes y sábado): 1. La Encarnación del Hijo de Dios. 2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel. 3. El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén. 4. La Presentación de Jesús en el templo de Jerusalén. 5. El Niño Jesús perdido y hallado en el templo. 
Misterios luminosos (jueves): 1. El Bautismo de Jesús en el Jordán. 2. La autorrevelación de Jesús en las bodas de Cana. 3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. 4. La Transfiguración. 5. La Institución de la Eucaristía.

Misterios dolorosos (martes y viernes) 1. La Oración de Jesús en el Huerto. 2. La Flagelación del Señor. 3. La Coronación de espinas. 4. Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario. 5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

Misterios gloriosos (miércoles  y domingo): 1. La Resurrección del Hijo de Dios. 2. La Ascensión del Señor a los cielos. 3. La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. 4. La Asunción de Nuestra Señora a los cielos. 5. La Coronación de la Santísima Virgen como Reina de cielos y tierra. 

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 2674) Desde el sí dado por la fe en la anunciación y mantenido sin vacilar al pie de la cruz, la maternidad de María se extiende desde entonces a los hermanos y a las hermanas de su Hijo, "que son peregrinos todavía y que están ante los peligros y las miserias" (Lumen gentium, 62). Jesús, el único Mediador, es el Camino de nuestra oración; María, su Madre y nuestra Madre es pura transparencia de Él: María "muestra el Camino" [Odighitria], es su "signo", según la iconografía tradicional de Oriente y Occidente.          

Para meditar      

(Comentario CIC) (C.I.C 2675) A partir de esta cooperación singular de María a la acción del Espíritu Santo, las Iglesias han desarrollado la oración a la santa Madre de Dios, centrándola sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios. En los innumerables himnos y antífonas que expresan esta oración, se alternan habitualmente dos movimientos: uno "engrandece" al Señor por las "maravillas" que ha hecho en su humilde esclava, y por medio de ella, en todos los seres humanos (cf. Lc 1, 46-55); el segundo confía a la Madre de Jesús las súplicas y alabanzas de los hijos de Dios ya que ella conoce ahora la humanidad que en ella ha sido desposada por el Hijo de Dios.   

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jueves, 2 de mayo de 2019

Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 480.


YOUCAT Pregunta n. 480. - Parte III. ¿Qué dice el Ave María?


Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

En latín: Ave María, gratia plena. Dominus tecum. Benedicta tu in mulieríbus, et benedictus  fructus ventrís tui, Jesús. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in hora mortis nostrae. Amen. 

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 2677a) "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros..." Con Isabel, nos maravillamos y decimos: "¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?" (Lc 1, 43). Porque nos da a Jesús su hijo, María es madre de Dios y madre nuestra; podemos confiarle todos nuestros cuidados y nuestras peticiones: ora por nosotros como ella oró por sí misma: "Hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38). Confiándonos a su oración, nos abandonamos con ella en la voluntad de Dios: "Hágase tu voluntad". "Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte".         

Para meditar      

(Comentario CIC) (C.I.C 2677b) Pidiendo a María que ruegue por nosotros, nos reconocemos pecadores y nos dirigimos a la "Madre de la Misericordia", a la Toda Santa. Nos ponemos en sus manos "ahora", en el hoy de nuestras vidas. Y nuestra confianza se ensancha para entregarle desde ahora, "la hora de nuestra muerte". Que esté presente en esa hora, como estuvo en la muerte en Cruz de su Hijo y que en la hora de nuestro tránsito nos acoja como madre nuestra (cf. Jn 19, 27) para conducirnos a su Hijo Jesús, al Paraíso.        

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miércoles, 1 de mayo de 2019

Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 480


YOUCAT Pregunta n. 480. - Parte II. ¿Qué dice el Ave María?


Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

En latín: Ave María, gratia plena. Dominus tecum. Benedicta tu in mulieríbus, et benedictus  fructus ventrís tui, Jesús. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in hora mortis nostrae. Amen. 

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 2676a) Este doble movimiento de la oración a María ha encontrado una expresión privilegiada en la oración del Ave María: "Dios te salve, María (Alégrate, María)". La salutación del Angel Gabriel abre la oración del Ave María. Es Dios mismo quien por mediación de su ángel, saluda a María. Nuestra oración se atreve a recoger el saludo a María con la mirada que Dios ha puesto sobre su humilde esclava (cf. Lc 1, 48) y a alegrarnos con el gozo que Dios encuentra en ella (cf. So 3, 17). "Llena de gracia, el Señor es contigo": Las dos palabras del saludo del ángel se aclaran mutuamente. María es la llena de gracia porque el Señor está con ella. La gracia de la que está colmada es la presencia de Aquél que es la fuente de toda gracia. "Alégrate [...], Hija de Jerusalén [...] el Señor está en medio de ti" (So 3, 14, 17a). María, en quien va a habitar el Señor, es en persona la hija de Sión, el Arca de la Alianza, el lugar donde reside la Gloria del Señor: ella es "la morada de Dios entre los hombres" (Ap 21, 3).        

Para meditar      

(Comentario CIC) (C.I.C 2676b) "Llena de gracia", se ha dado toda al que viene a habitar en ella y al que entregará al mundo. "Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús". Después del saludo del ángel, hacemos nuestro el de Isabel. "Llena […] del Espíritu Santo" (Lc 1, 41), Isabel es la primera en la larga serie de las generaciones que llaman bienaventurada a María (cf. Lc 1, 48): "Bienaventurada la que ha creído..." (Lc 1, 45): María es "bendita […] entre todas las mujeres" porque ha creído en el cumplimiento de la palabra del Señor. Abraham, por su fe, se convirtió en bendición para todas las "naciones de la tierra" (Gn 12, 3). Por su fe, María vino a ser la madre de los creyentes, gracias a la cual todas las naciones de la tierra reciben a Aquél que es la bendición misma de Dios: Jesús, el fruto bendito de tu vientre.   

(Continua la Pregunta: ¿Qué dice el Ave María?)