sábado, 26 de julio de 2014
223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia? (Tercera parte - continuación)
(Compendio 223 - repetición) En la
liturgia se realiza la más estrecha cooperación entre el Espíritu Santo y la
Iglesia. El Espíritu Santo prepara a la Iglesia para el encuentro con su Señor,
recuerda y manifiesta a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes, hace
presente y actualiza el Misterio de Cristo, une la Iglesia a la vida y misión
de Cristo y hace fructificar en ella el don de la comunión.
Resumen
(C.I.C 1112) La misión del Espíritu Santo en la liturgia de
la Iglesia es la de preparar la asamblea para el encuentro con Cristo; recordar
y manifestar a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes; hacer presente y
actualizar la obra salvífica de Cristo por su poder transformador y hacer
fructificar el don de la comunión en la Iglesia.
Profundizar y modos de explicaciones
(C.I.C 1097) En la liturgia de la Nueva Alianza, toda acción
litúrgica, especialmente la celebración de la Eucaristía y de los sacramentos
es un encuentro entre Cristo y la Iglesia. La asamblea litúrgica recibe su
unidad de la "comunión del Espíritu Santo" que reúne a los hijos de
Dios en el único Cuerpo de Cristo. Esta reunión desborda las afinidades
humanas, raciales, culturales y sociales. (C.I.C 1099) El Espíritu y la Iglesia cooperan en la manifestación de Cristo y
de su obra de salvación en la Liturgia. Principalmente en la Eucaristía, y
análogamente en los otros sacramentos, la Liturgia es Memorial del Misterio de la salvación. El Espíritu Santo es la
memoria viva de la Iglesia (cf. Jn 14,26).
Para la reflexión
(C.I.C 1098) La Asamblea debe prepararse para encontrar a su Señor,
debe ser "un pueblo bien dispuesto". Esta preparación de los
corazones es la obra común del Espíritu Santo y de la Asamblea, en particular
de sus ministros. La gracia del Espíritu Santo tiende a suscitar la fe, la
conversión del corazón y la adhesión a la voluntad del Padre. Estas disposiciones
preceden a la acogida de las otras gracias ofrecidas en la celebración misma y
a los frutos de vida nueva que está llamada a producir. (Continua)
viernes, 25 de julio de 2014
223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia? (Segunda parte - continuación)
223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia? (Segunda parte - continuación)
(Compendio 223 - repetición) En la
liturgia se realiza la más estrecha cooperación entre el Espíritu Santo y la
Iglesia. El Espíritu Santo prepara a la Iglesia para el encuentro con su Señor,
recuerda y manifiesta a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes, hace
presente y actualiza el Misterio de Cristo, une la Iglesia a la vida y misión
de Cristo y hace fructificar en ella el don de la comunión.
Resumen
(C.I.C 1112) La misión del Espíritu Santo en la liturgia de
la Iglesia es la de preparar la asamblea para el encuentro con Cristo; recordar
y manifestar a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes; hacer presente y
actualizar la obra salvífica de Cristo por su poder transformador y hacer
fructificar el don de la comunión en la Iglesia.
Profundizar y modos de explicaciones
(C.I.C 1094) Sobre esta armonía de
los dos Testamentos (cf. Dei Verbum,
14-16) se articula la catequesis pascual del Señor (cf. Lc 24,13- 49), y luego
la de los Apóstoles y de los Padres de la Iglesia. Esta catequesis pone de
manifiesto lo que permanecía oculto bajo la letra del Antiguo Testamento: el
misterio de Cristo. Es llamada catequesis "tipológica", porque revela
la novedad de Cristo a partir de "figuras" (tipos) que la anunciaban
en los hechos, las palabras y los símbolos de la primera Alianza. Por esta
relectura en el Espíritu de Verdad a partir de Cristo, las figuras son
explicadas (cf. 2Co 3, 14-16). Así, el diluvio y el arca de Noé prefiguraban la
salvación por el Bautismo (cf. 1P 3,21), y lo mismo la nube, y el paso del mar
Rojo; el agua de la roca era la figura de los dones espirituales de Cristo (cf.
1Co 10,1-6); el maná del desierto prefiguraba la Eucaristía "el verdadero
Pan del Cielo". (C.I.C 1095) Por eso la
Iglesia, especialmente durante los tiempos de Adviento, Cuaresma y sobre todo
en la noche de Pascua, relee y revive todos estos acontecimientos de la
historia de la salvación en el "hoy" de su liturgia. Pero esto exige
también que la catequesis ayude a los fieles a abrirse a esta inteligencia
"espiritual" de la economía de la salvación, tal como la liturgia de
la Iglesia la manifiesta y nos la hace vivir.
Para la reflexión
(C.I.C 1096) Liturgia judía y liturgia cristiana. Un mejor conocimiento de la fe
y la vida religiosa del pueblo judío tal como son profesadas y vividas aún hoy,
puede ayudar a comprender mejor ciertos aspectos de la Liturgia cristiana. Para
los judíos y para los cristianos la Sagrada Escritura es una parte esencial de
sus respectivas liturgias: para la proclamación de la Palabra de Dios, la
respuesta a esta Palabra, la adoración de alabanza y de intercesión por los
vivos y los difuntos, el recurso a la misericordia divina. La liturgia de la
Palabra, en su estructura propia, tiene su origen en la oración judía. La
oración de las Horas, y otros textos y formularios litúrgicos tienen sus
paralelos también en ella, igual que las mismas fórmulas de nuestras oraciones
más venerables, por ejemplo, el Padre Nuestro. Las plegarias eucarísticas se
inspiran también en modelos de la tradición judía. La relación entre liturgia
judía y liturgia cristiana, pero también la diferencia de sus contenidos, son
particularmente visibles en las grandes fiestas del año litúrgico como la
Pascua. Los cristianos y los judíos celebran la Pascua: Pascua de la historia,
orientada hacia el porvenir en los judíos; Pascua realizada en la muerte y la
resurrección de Cristo en los cristianos, aunque siempre en espera de la
consumación definitiva. (Continua)
(Continua la pregunta: ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia?)
jueves, 24 de julio de 2014
223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia? (Primera parte)
223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia? (Primera parte)
(Compendio 223) En la liturgia se realiza la más estrecha
cooperación entre el Espíritu Santo y la Iglesia. El Espíritu Santo prepara a
la Iglesia para el encuentro con su Señor, recuerda y manifiesta a Cristo a la
fe de la asamblea de creyentes, hace presente y actualiza el Misterio de
Cristo, une la Iglesia a la vida y misión de Cristo y hace fructificar en ella
el don de la comunión.
Resumen
(C.I.C 1112) La misión del Espíritu Santo en la liturgia de
la Iglesia es la de preparar la asamblea para el encuentro con Cristo; recordar
y manifestar a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes; hacer presente y
actualizar la obra salvífica de Cristo por su poder transformador y hacer
fructificar el don de la comunión en la Iglesia.
Profundizar y modos de explicaciones
(C.I.C 1091) En la Liturgia, el
Espíritu Santo es el pedagogo de la fe del Pueblo de Dios, el artífice de las
"obras maestras de Dios" que son los sacramentos de la Nueva Alianza.
El deseo y la obra del Espíritu en el corazón de la Iglesia es que vivamos de
la vida de Cristo resucitado. Cuando encuentra en nosotros la respuesta de fe
que él ha suscitado, entonces se realiza una verdadera cooperación. Por ella,
la liturgia viene a ser la obra común del Espíritu Santo y de la Iglesia. (C.I.C
1092) En esta dispensación sacramental del misterio
de Cristo, el Espíritu Santo actúa de la misma manera que en los otros tiempos
de la economía de la salvación: prepara la Iglesia para el encuentro con su
Señor, recuerda y manifiesta a Cristo a la fe de la asamblea; hace presente y
actualiza el misterio de Cristo por su poder transformador; finalmente, el
Espíritu de comunión une la Iglesia a la vida y a la misión de Cristo.
Para la reflexión
(C.I.C 1093) El Espíritu Santo
realiza en la economía sacramental las figuras de la Antigua Alianza. Puesto que la Iglesia de Cristo estaba
"preparada maravillosamente en la historia del pueblo de Israel y en la
Antigua Alianza" (Lumen gentium,
2), la Liturgia de la Iglesia conserva como una parte integrante e
irremplazable, haciéndolos suyos, algunos elementos del culto de la Antigua
Alianza: – principalmente la lectura del Antiguo Testamento; – la oración de
los Salmos; – y sobre todo la memoria de los acontecimientos salvíficos y de
las realidades significativas que encontraron su cumplimiento en el misterio de
Cristo (la Promesa y la Alianza; el Exodo y la Pascua, el Reino y el Templo; el
Exilio y el Retorno). (Continua)
(Continua la pregunta: ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia?)
miércoles, 23 de julio de 2014
222. ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia? (Segunda parte - continuación)
222. ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia? (Segunda parte - continuación)
(Compendio 222 - repetición) En la
liturgia de la Iglesia, Cristo significa y realiza principalmente su misterio
pascual. Al entregar el Espíritu Santo a los Apóstoles, les ha concedido, a
ellos y a sus sucesores, el poder de actualizar la obra de la salvación por
medio del sacrificio eucarístico y de los sacramentos, en los cuales Él mismo
actúa para comunicar su gracia a los fieles de todos los tiempos y en todo el
mundo.
Resumen
(C.I.C 1111) La obra de Cristo en la liturgia es sacramental
porque su Misterio de salvación se hace presente en ella por el poder de su
Espíritu Santo; porque su Cuerpo, que es la Iglesia, es como el sacramento (signo
e instrumento) en el cual el Espíritu Santo dispensa el Misterio de la
salvación; porque a través de sus acciones litúrgicas, la Iglesia peregrina
participa ya, como en primicias, en la Liturgia celestial.
Profundizar y modos de explicaciones
(C.I.C 1088) "Para llevar a
cabo una obra tan grande" -la dispensación o comunicación de su obra de
salvación- "Cristo está siempre presente en su Iglesia, principalmente en
los actos litúrgicos. Está presente en el sacrificio de la misa, no sólo en la
persona del ministro, ‘ofreciéndose ahora por ministerio de los sacerdotes el
mismo que entonces se ofreció en la cruz’, sino también, sobre todo, bajo las
especies eucarísticas. Está presente con su virtud en los sacramentos, de modo
que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza. Está presente en su
palabra, pues es Él mismo el que habla cuando se lee en la Iglesia la Sagrada
Escritura. Está presente, finalmente, cuando la Iglesia suplica y canta salmos,
el mismo que prometió: ‘Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí
estoy yo en medio de ellos’ (Mt 18,20)" (Sacrosanctum Concilium, 7). (C.I.C
1089) "Realmente, en una obra tan grande por la
que Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados, Cristo asocia
siempre consigo a la Iglesia, su esposa amadísima, que invoca a su Señor y por Él
rinde culto al Padre Eterno" (Sacrosanctum
Concilium, 7).
Para la reflexión
(C.I.C 1090) "En la liturgia
terrena pregustamos y participamos en aquella liturgia celestial que se celebra
en la ciudad santa, Jerusalén, hacia la cual nos dirigimos como peregrinos,
donde Cristo está sentado a la derecha del Padre, como ministro del santuario y
del tabernáculo verdadero; cantamos un himno de gloria al Señor con todo el
ejército celestial; venerando la memoria de los santos, esperamos participar
con ellos y acompañarlos; aguardamos al Salvador, nuestro Señor Jesucristo,
hasta que se manifieste Él, nuestra Vida, y nosotros nos manifestamos con Él en
la gloria" (Sacrosanctum
Concilium, 8; cf.
50). [Fin]
(Siguiente
pregunta: ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la
Iglesia?)
martes, 22 de julio de 2014
222. ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia? (Primera parte)
222. ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia? (Primera parte)
(Compendio 222) En la liturgia de la Iglesia, Cristo
significa y realiza principalmente su misterio pascual. Al entregar el Espíritu
Santo a los Apóstoles, les ha concedido, a ellos y a sus sucesores, el poder de
actualizar la obra de la salvación por medio del sacrificio eucarístico y de
los sacramentos, en los cuales Él mismo actúa para comunicar su gracia a los
fieles de todos los tiempos y en todo el mundo.
Resumen
(C.I.C 1111) La obra de Cristo en la liturgia es sacramental
porque su Misterio de salvación se hace presente en ella por el poder de su
Espíritu Santo; porque su Cuerpo, que es la Iglesia, es como el sacramento
(signo e instrumento) en el cual el Espíritu Santo dispensa el Misterio de la
salvación; porque a través de sus acciones litúrgicas, la Iglesia peregrina
participa ya, como en primicias, en la Liturgia celestial.
Profundizar y modos de explicaciones
(C.I.C 1084) "Sentado a la
derecha del Padre" y derramando el Espíritu Santo sobre su Cuerpo que es
la Iglesia, Cristo actúa ahora por medio de los sacramentos, instituidos por Él
para comunicar su gracia. Los sacramentos son signos sensibles (palabras y
acciones), accesibles a nuestra humanidad actual. Realizan eficazmente la
gracia que significan en virtud de la acción de Cristo y por el poder del
Espíritu Santo. (C.I.C 1085) En la liturgia de
la Iglesia, Cristo significa y realiza principalmente su misterio pascual.
Durante su vida terrestre Jesús anunciaba con su enseñanza y anticipaba con sus
actos el misterio pascual. Cuando llegó su hora (cf Jn 13,1; 17,1), vivió el
único acontecimiento de la historia que no pasa: Jesús muere, es sepultado,
resucita de entre los muertos y se sienta a la derecha del Padre "una vez
por todas" (Rm 6,10; Hb 7,27; 9,12). Es un acontecimiento real, sucedido
en nuestra historia, pero absolutamente singular: todos los demás
acontecimientos suceden una vez, y luego pasan y son absorbidos por el pasado.
El misterio pascual de Cristo, por el contrario, no puede permanecer solamente
en el pasado, pues por su muerte destruyó a la muerte, y todo lo que Cristo es
y todo lo que hizo y padeció por los hombres participa de la eternidad divina y
domina así todos los tiempos y en ellos se mantiene permanentemente presente.
El acontecimiento de la Cruz y de la Resurrección permanece y atrae todo hacia la Vida.
Para la reflexión
(C.I.C 1086) "Por esta razón,
como Cristo fue enviado por el Padre, él mismo envió también a los Apóstoles,
llenos del Espíritu Santo, no sólo para que, al predicar el Evangelio a toda
criatura, anunciaran que el Hijo de Dios, con su muerte y resurrección, nos ha
liberado del poder de Satanás y de la muerte y nos ha conducido al reino del
Padre, sino también para que realizaran la obra de salvación que anunciaban
mediante el sacrificio y los sacramentos en torno a los cuales gira toda la
vida litúrgica" (Sacrosanctum
Concilium, 6). (C.I.C 1087) Así, Cristo resucitado, dando el Espíritu Santo a los
Apóstoles, les confía su poder de santificación (cf. Jn 20,21- 23); se
convierten en signos sacramentales de Cristo. Por la fuerza del mismo Espíritu
Santo confían este poder a sus sucesores. Esta "sucesión apostólica"
estructura toda la vida litúrgica de la Iglesia. Ella misma es sacramental,
transmitida por el sacramento del Orden. (Continua)
(Continua la pregunta: ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia?)
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