sábado, 10 de septiembre de 2016

Comentario CIC al YouCat. Pregunta n. 78.



YOUCAT Pregunta 78 - Parte II. ¿Por qué sólo podemos comprender a Jesús como misterio?  


(Respuesta YouCat – repetición) Puesto que Jesús se adentra en el misterio de Dios, no se le puede comprender si excluimos la realidad divina invisible.

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 527) La Circuncisión de Jesús, al octavo día de su nacimiento (cf. Lc 2, 21) es señal de su inserción en la descendencia de Abraham, en el pueblo de la Alianza, de su sometimiento a la Ley (cf. Ga 4, 4) y de su consagración al culto de Israel en el que participará durante toda su vida. Este signo prefigura "la circuncisión en Cristo" que es el Bautismo (Col 2, 11-13). 

Para Meditar

(Comentario YouCat) El lado visibLe de Jesús nos remite al invisibLe. En La vida de Jesús vemos numerosas reaLidades que están poderosamente presentes, pero que sóLo podemos comprender como misterio. Estos misterios (Misterio) son por ejemplo La filiación divina, La Encarnación y la Resurrección de Cristo.

(Comentario CIC) (C.I.C 528) La Epifanía es la manifestación de Jesús como Mesías de Israel, Hijo de Dios y Salvador del mundo. Con el bautismo de Jesús en el Jordán y las bodas de Caná (cf. Solemnidad de la Epifanía del Señor, Antífona del “Magnificat” en II Vísperas: Liturgia de las Horas), la Epifanía celebra la adoración de Jesús por unos "magos" venidos de Oriente (cf. Mt 2, 1) En estos "magos", representantes de religiones paganas de pueblos vecinos, el Evangelio ve las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación. La llegada de los magos a Jerusalén para "rendir homenaje al rey de los Judíos" (cf. Mt 2, 2) muestra que buscan en Israel, a la luz mesiánica de la estrella de David (cf. Nm 24, 17; Ap 22, 16) al que será el rey de las naciones (cf. Nm 24, 17-19). Su venida significa que los gentiles no pueden descubrir a Jesús y adorarle como Hijo de Dios y Salvador del mundo sino volviéndose hacia los judíos (cf. Jn 4, 22) y recibiendo de ellos su promesa mesiánica tal como está contenida en el Antiguo Testamento (cf. Mt 2, 4-6). La Epifanía manifiesta que "la multitud de los gentiles entra en la familia de los patriarcas" (cf. San León Magno, Sermo 33, 3: (PL 54, 242) y adquiere la israelitica dignitas (la dignidad israelítica) (Vigilia pascual, Oración después de la tercera lectura: Misal Romano).

(Continua la Pregunta: ¿Por qué sólo podemos comprender a Jesús como misterio?)

viernes, 9 de septiembre de 2016

Comentario CIC al YouCat. Pregunta n. 78.



YOUCAT Pregunta 78 - Parte I. ¿Por qué sólo podemos comprender a Jesús como misterio?  


(Respuesta YouCat) Puesto que Jesús se adentra en el misterio de Dios, no se le puede comprender si excluimos la realidad divina invisible.

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 525) Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (cf. Lc 2, 6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo (cf. Lc 2, 8-20). La Iglesia no se cansa de cantar la gloria de esta noche: “Hoy la Virgen da a luz al Transcendente. Y la tierra ofrece una cueva al Inaccesible. Los ángeles y los pastores le alaban. Los magos caminan con la estrella: Porque ha nacido por nosotros, Niño pequeñito el Dios eterno” (San Romano Melodo, Kontakion, 10, In diem Nativitatis Christi, Proemium). 

Para Meditar

(Comentario YouCat) El lado visibLe de Jesús nos remite al invisibLe. En La vida de Jesús vemos numerosas reaLidades que están poderosamente presentes, pero que sóLo podemos comprender como misterio. Estos misterios (Misterio) son por ejemplo La filiación divina, La Encarnación y la Resurrección de Cristo.

(Comentario CIC) (C.I.C 526) "Hacerse niño" con relación a Dios es la condición para entrar en el Reino (cf. Mt 18, 3-4); para eso es necesario abajarse (cf. Mt 23, 12), hacerse pequeño; más todavía: es necesario "nacer de lo alto" (Jn 3,7), "nacer de Dios" (cf. Jn 1, 13) para "hacerse hijos de Dios" (cf. Jn 1, 12). El Misterio de Navidad se realiza en nosotros cuando Cristo "toma forma" en nosotros (cf. Ga 4, 19). Navidad es el Misterio de este "admirable intercambio": “¡Oh admirable intercambio! El Creador del género humano, tomando cuerpo y alma, nace de una Virgen y, hecho hombre sin concurso de varón, nos da parte en su divinidad (Solemnidad de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, Antífona de I y II Vísperas: Liturgia de la Horas, v. 1). 

(Continua la Pregunta: ¿Por qué sólo podemos comprender a Jesús como misterio?)

jueves, 8 de septiembre de 2016

Comentario CIC al YouCat. Pregunta n. 77.



YOUCAT Pregunta 77 - Parte V. ¿Qué significa que Jesucristo es a la vez verdadero Dios y verdadero hombre?


(Respuesta YouCat – repetición) En Jesús Dios se ha hecho realmente uno de nosotros y con ello nuestro hermano; pero no por ello dejó de ser a la vez Dios y por tanto nuestro Señor. El concilio de Calcedonia, del año 451, declaró que la divinidad y la humanidad están unidas entre si en la única persona de Jesucristo «sin confusión ni división».

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 468) Después del concilio de Calcedonia, algunos concibieron la naturaleza humana de Cristo como una especie de sujeto personal. Contra éstos, el quinto concilio ecuménico, en Constantinopla el año 553 confesó a propósito de Cristo: "No hay más que una sola hipóstasis [o persona] […] que es nuestro Señor Jesucristo, uno de la Trinidad" (II Concilio de Constantinopla: DS 424). Por tanto, todo en la humanidad de Jesucristo debe ser atribuído a su persona divina como a su propio sujeto (cf. ya Concilio de Éfeso: DS 255), no solamente los milagros sino también los sufrimientos (cf. II Concilio de Constantinopla: DS 423) y la misma muerte: "El que ha sido crucificado en la carne, nuestro Señor Jesucristo, es verdadero Dios, Señor de la gloria y uno de la santísima Trinidad" (II Concilio de Constantinopla: DS 432). 

Para Meditar

(Comentario YouCat) La Iglesia se ha esforzado durante largo tiempo para poder expresar la relación entre divinidad y humanidad en Jesús. La divinidad y la humanidad no están enfrentadas, de modo que Jesús sólo fuera parcialmente Dios y parcialmente hombre. Como no es cierto que la naturaleza divina y la naturaleza humana se mezclen en Jesús. En Jesús Dios no ha tomado sólo en apariencia un cuerpo humano (docetismo), sino que se hizo realmente hombre. Tampoco se trata en la humanidad y en la divinidad de dos personas diferentes (nestorianismo). Finalmente, tampoco es cierto que en Jesucristo la naturaleza humana desaparezca al ser asumida en la naturaleza divina (monofisismo). Contra todas estas herejías la Iglesia ha mantenido firme la fe en que Jesucristo es, en una persona, a la vez verdadero Dios y verdadero hombre. La conocida fórmula «sin separación y sin confusión» (Concilio de Calcedonia) no pretende explicar lo que es inalcanzable a la inteligencia humana, sino que, por así decir, fija los pilares de la fe. Designa la «dirección» en la que se puede buscar el misterio de la persona de Jesús. 

(Comentario CIC) (C.I.C 483) La encarnación es, pues, el misterio de la admirable unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única Persona del Verbo.   

(Sigue la Pregunta: ¿Por qué sólo podemos comprender a Jesús como misterio?)

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Comentario CIC al YouCat. Pregunta n. 77.



YOUCAT Pregunta 77 - Parte IV. ¿Qué significa que Jesucristo es a la vez verdadero Dios y verdadero hombre?


(Respuesta YouCat – repetición) En Jesús Dios se ha hecho realmente uno de nosotros y con ello nuestro hermano; pero no por ello dejó de ser a la vez Dios y por tanto nuestro Señor. El concilio de Calcedonia, del año 451, declaró que la divinidad y la humanidad están unidas entre si en la única persona de Jesucristo «sin confusión ni división».    

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 469) La Iglesia confiesa así que Jesús es inseparablemente verdadero Dios y verdadero Hombre. Él es verdaderamente el Hijo de Dios que se ha hecho hombre, nuestro hermano, y eso sin dejar de ser Dios, nuestro Señor: "Id quod fuit remansit et quod non fuit assumpsit" ("Sin dejar de ser lo que era, ha asumido lo que no era"), canta la liturgia romana (Solemnidad de la Santísima Virgen María Madre de Dios, Antífona al “Benedictus”: Liturgia de las Horas; cf. San León Magno, Sermo 21, 2: PL 54, 192). Y la liturgia de san Juan Crisóstomo proclama y canta: "¡Oh Hijo Unico y Verbo de Dios! Tú que eres inmortal, te dignaste, para salvarnos, tomar carne de la santa Madre de Dios y siempre Virgen María. Tú, Cristo Dios, sin sufrir cambio te hiciste hombre y, en la cruz, con tu muerte venciste la muerte. Tú, Uno de la Santísima Trinidad, glorificado con el Padre y el Santo Espíritu, ¡sálvanos! (Oficio Bizantino de las Horas, Himno O’ Monogenés: “Horológion tò Méga”).   

Para Meditar

(Comentario YouCat) La Iglesia se ha esforzado durante largo tiempo para poder expresar la relación entre divinidad y humanidad en Jesús. La divinidad y la humanidad no están enfrentadas, de modo que Jesús sólo fuera parcialmente Dios y parcialmente hombre. Como no es cierto que la naturaleza divina y la naturaleza humana se mezclen en Jesús. En Jesús Dios no ha tomado sólo en apariencia un cuerpo humano (docetismo), sino que se hizo realmente hombre. Tampoco se trata en la humanidad y en la divinidad de dos personas diferentes (nestorianismo). Finalmente, tampoco es cierto que en Jesucristo la naturaleza humana desaparezca al ser asumida en la naturaleza divina (monofisismo). Contra todas estas herejías la Iglesia ha mantenido firme la fe en que Jesucristo es, en una persona, a la vez verdadero Dios y verdadero hombre. La conocida fórmula «sin separación y sin confusión» (Concilio de Calcedonia) no pretende explicar lo que es inalcanzable a la inteligencia humana, sino que, por así decir, fija los pilares de la fe. Designa la «dirección» en la que se puede buscar el misterio de la persona de Jesús. 

(Comentario CIC) (C.I.C 482) Cristo, siendo verdadero Dios y verdadero hombre, tien e una inteligencia y una voluntad humanas, perfectamente de acuerdo y sometidas a su inteligencia y a su voluntad divinas que tiene en común con el Padre y el Espíritu Santo.   
 
(Continua la Pregunta: ¿Qué significa que Jesucristo es a la vez verdadero Dios y verdadero hombre?)

martes, 6 de septiembre de 2016

Comentario CIC al YouCat. Pregunta n. 77.



YOUCAT Pregunta 77 - Parte III. ¿Qué significa que Jesucristo es a la vez verdadero Dios y verdadero hombre?


(Respuesta YouCat – repetición) En Jesús Dios se ha hecho realmente uno de nosotros y con ello nuestro hermano; pero no por ello dejó de ser a la vez Dios y por tanto nuestro Señor. El concilio de Calcedonia, del año 451, declaró que la divinidad y la humanidad están unidas entre si en la única persona de Jesucristo «sin confusión ni división».

Reflecciones y puntos a profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 467) Los monofisitas afirmaban que la naturaleza humana había dejado de existir como tal en Cristo al ser asumida por su persona divina de Hijo de Dios. Enfrentado a esta herejía, el cuarto Concilio Ecuménico, en Calcedonia, confesó en el año 451: “Siguiendo, pues, a los Santos Padres, enseñamos unánimemente que hay que confesar a un solo y mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo: perfecto en la divinidad, y perfecto en la humanidad; verdaderamente Dios y verdaderamente hombre compuesto de alma racional y de cuerpo; consubstancial con el Padre según la divinidad, y consubstancial con nosotros según la humanidad, ‘en todo semejante a nosotros, excepto en el pecado’ (Hb 4, 15); nacido del Padre antes de todos los siglos según la divinidad; y por nosotros y por nuestra salvación, nacido en los últimos tiempos de la Virgen María, la Madre de Dios, según la humanidad. Se ha de reconocer a un solo y mismo Cristo Señor, Hijo único en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación. La diferencia de naturalezas de ningún modo queda suprimida por su unión, sino que quedan a salvo las propiedades de cada una de las naturalezas y confluyen en un solo sujeto y en una sola persona (Concilio de Calcedonia, Symbolo: DS 301-302). 

Para Meditar

(Comentario YouCat) La Iglesia se ha esforzado durante largo tiempo para poder expresar la relación entre divinidad y humanidad en Jesús. La divinidad y la humanidad no están enfrentadas, de modo que Jesús sólo fuera parcialmente Dios y parcialmente hombre. Como no es cierto que la naturaleza divina y la naturaleza humana se mezclen en Jesús. En Jesús Dios no ha tomado sólo en apariencia un cuerpo humano (docetismo), sino que se hizo realmente hombre. Tampoco se trata en la humanidad y en la divinidad de dos personas diferentes (nestorianismo). Finalmente, tampoco es cierto que en Jesucristo la naturaleza humana desaparezca al ser asumida en la naturaleza divina (monofisismo). Contra todas estas herejías la Iglesia ha mantenido firme la fe en que Jesucristo es, en una persona, a la vez verdadero Dios y verdadero hombre. La conocida fórmula «sin separación y sin confusión» (Concilio de Calcedonia) no pretende explicar lo que es inalcanzable a la inteligencia humana, sino que, por así decir, fija los pilares de la fe. Designa la «dirección» en la que se puede buscar el misterio de la persona de Jesús. 

(Comentario CIC) (C.I.C 481) Jesucristo posee dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la única Persona del Hijo de Dios.    
 
(Continua la Pregunta: ¿Qué significa que Jesucristo es a la vez verdadero Dios y verdadero hombre?)