jueves, 9 de junio de 2016
Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 45
(Respuesta YouCat) Sí. También las leyes de
la naturaleza y las ordenaciones naturales pertenecen a la Creación de Dios.
Reflecciones y puntos a
profundizar (Comentario
CIC) (C.I.C 339) Toda criatura posee su bondad y su perfección propias.
Para cada una de las obras de los "seis días" se dice: "Y vio
Dios que era bueno". "Por la condición misma de la creación, todas
las cosas están dotadas de firmeza, verdad y bondad propias y de un orden y
leyes propias" (Gaudium et spes, 36, 2). Las distintas criaturas,
queridas en su ser propio, reflejan, cada una a su manera, un rayo de la
sabiduría y de la bondad infinitas de Dios. Por esto, el hombre debe respetar
la bondad propia de cada criatura para evitar un uso desordenado de las cosas,
que desprecie al Creador y acarree consecuencias nefastas para los hombres y
para su ambiente.
Para meditar
(Comentario YouCat) EL hombre
no es una hoja en blanco. Está marcada por el orden y las leyes del ser que
Dios ha inscrito en su Creación. Un cristiano no hace, sin más, «Lo que
quiere». Sabe que se perjudica a sí mismo y a su entorno cuando niega las leyes
naturales, usa de las cosas contra su orden interno y quiere ser más listo que
Dios, quien Las creó. Sobrepasa la capacidad del hombre el pretender hacerse a
sí mismo desde cero.
(Comentario CIC) (C.I.C 354) Respetar las leyes inscritas
en la creación y las relaciones que derivan de la naturaleza de las cosas es un
principio de sabiduría y un fundamento de la moral. (C.I.C 346) En la creación
Dios puso un fundamento y unas leyes que permanecen estables (cf. Hb 4, 3-4),
en los cuales el creyente podrá apoyarse con confianza, y que son para él el
signo y garantía de la fidelidad inquebrantable de la Alianza de Dios (cf. Jr
31, 35-37, 33, 19-26). Por su parte el hombre deberá permanecer fiel a este
fundamento y respetar las leyes que el Creador ha inscrito en la creación.
(Siguiente Pregunta: ¿Por qué el libro del Génesis describe la Creación
como un trabajo de seis días?)
miércoles, 8 de junio de 2016
Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 44.
YOUCAT Pregunta n. 44. ¿Quién ha creado el mundo?
(Respuesta YouCat) Dios solo, que existe
ante todo más allá del tiempo y del espacio, ha creado el mundo de la nada y ha
convocado al ser a todas las cosas. Todo lo que existe, depende de Dios y sólo
perdura en el ser porque Dios quiere que exista.
Reflecciones y puntos a
profundizar (Comentario
CIC) (C.I.C 290) "En el principio, Dios creó el
cielo y la tierra" (Gn 1,1): tres cosas se afirman en estas primeras
palabras de la Escritura: el Dios eterno ha dado principio a todo lo que existe
fuera de Él. Solo Él es creador (el verbo "crear" -en hebreo bara-tiene
siempre por sujeto a Dios). La totalidad de lo que existe (expresada por la
fórmula "el cielo y la tierra") depende de Aquel que le da el ser. (C.I.C
291) "En el principio existía el Verbo [...] y
el Verbo era Dios [...] Todo fue hecho por él y sin él nada ha sido hecho"
(Jn 1,1-3). El Nuevo Testamento revela que Dios creó todo por el Verbo Eterno,
su Hijo amado. "En el fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en
la tierra [...] todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a
todo y todo tiene en él su consistencia" (Col 1, 16-17). La fe de la
Iglesia afirma también la acción creadora del Espíritu Santo: él es el
"dador de vida" (Símbolo Niceno-Constantinopolitano: DS 150),
"el Espíritu Creador" (Veni, Creator Spiritus), la
"Fuente de todo bien" (Liturgia bizantina, Tropario de las
Vísperas de Pentecostés [Pentekostarion]).
Para meditar
(Comentario YouCat) La Creación
del mundo es, por decirlo así, una «obra en común» del Dios trino. El Padre es
el Creador, el todopoderoso. El Hijo es el sentido y el corazón del mundo:
«Todo fue creado por él y para él» (Col 1,16). Sólo cuando conocemos a
Jesucristo sabemos para qué es bueno el mundo, y comprendemos que el mundo
avanza hacia una meta: La verdad, La bondad y La belleza del Señor. El Espíritu
Santo mantiene todo unido; él es «quien da vida» (Jn 6,63).
(Comentario CIC) (C.I.C 316)
Aunque la obra de la creación se atribuya particularmente al Padre, es
igualmente verdad de fe que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son el
principio único e indivisible de la creación. (C.I.C 292) La acción creadora del Hijo y del Espíritu, insinuada
en el Antiguo Testamento (cf. Sal 33,6; 104,30; Gn 1,2-3), revelada en la Nueva
Alianza, inseparablemente una con la del Padre, es claramente afirmada por la regla
de fe de la Iglesia: "Sólo existe un Dios [...]: es el Padre, es Dios, es
el Creador, es el Autor, es el Ordenador. Ha hecho todas las cosas por
sí mismo, es decir, por su Verbo y por su Sabiduría" (San Ireneo, Adversus
haereses, 2, 30, 9: PG 7, 822), "por el Hijo y el Espíritu", que
son como "sus manos" (ibid., 4, 20, 1: PG 7, 1032). La
creación es la obra común de la Santísima Trinidad.
(Siguiente Pregunta: ¿Las leyes de la naturaleza y las ordenaciones naturales también proceden de Dios?)
martes, 7 de junio de 2016
Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 43. Parte IV.
YOUCAT Pregunta n. 43 – Parte IV. ¿Es el mundo un producto de la casualidad?
(Respuesta YouCat – repeticion). Es Dios,
no la casualidad, la causa del mundo. El mundo, ni por su origen, ni por su
orden interno y su finalidad, es el producto de factores que actúen «sin
sentido».
Reflecciones y puntos a
profundizar (Comentario CIC) (C.I.C 301)
Realizada la creación, Dios no abandona su criatura a ella misma. No sólo le da
el ser y el existir, sino que la mantiene a cada instante en el ser, le da el
obrar y la lleva a su término. Reconocer esta dependencia completa con respecto
al Creador es fuente de sabiduría y de libertad, de gozo y de confianza: “Amas
a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces pues, si algo odiases, no
lo hubieras creado. Y ¿cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido?
¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? Mas tú todo lo perdonas porque
todo es tuyo, Señor que amas la vida” (Sb 11, 24-26). (C.I.C 320) Dios, que ha creado el universo, lo mantiene en la
existencia por su Verbo, "el Hijo que sostiene todo con su palabra
poderosa" (Hb 1, 3) y por su Espiritu Creador que da la vida.
Para meditar
(Comentario YouCat) Los
cristianos creen que pueden leer la escritura de Dios en su Creación. A los
científicos que hablan de que la totalidad del mundo es un proceso casual, sin
sentido y sin finalidad, les replicó beato Juan Pablo I I en el año 1985:
«Hablar de azar delante de un universo en el que existe tal complejidad en la
organización de sus elementos y una intencionalidad tan maravillosa en su vida,
sería igual a abandonar la búsqueda de una explicación del mundo como él se nos
muestra. De hecho, sería equivalente a aceptar efectos sin causa. Supondría la
abdicación de la razón humana, que renunciaría de este modo a pensar y a buscar
una solución a los problemas».
Comentario CIC) (C.I.C 300) Dios
es infinitamente más grande que todas sus obras (cf. Si 43,28): "Su
majestad es más alta que los cielos" (Sal 8,2), "su grandeza no tiene
medida" (Sal 145,3). Pero porque es el Creador soberano y libre, causa
primera de todo lo que existe, está presente en lo más íntimo de sus criaturas:
"En el vivimos, nos movemos y existimos" (Hch 17,28). Según las
palabras de san Agustín, Dios es "superior summo meo et interior intimo
meo" ("Dios está por encima de lo más alto que hay en mí y está
en lo más hondo de mi intimidad") (San Agustín, Confessiones, 3, 6,
11: PL 32, 688).
(Siguiente Pregunta: ¿Quién ha creado el mundo?)
lunes, 6 de junio de 2016
Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 43. Parte III.
YOUCAT Pregunta n. 43 – Parte III. ¿Es el mundo un producto de la casualidad?
(Respuesta YouCat – repeticion). Es Dios,
no la casualidad, la causa del mundo. El mundo, ni por su origen, ni por su
orden interno y su finalidad, es el producto de factores que actúen «sin
sentido».
Reflecciones y puntos a
profundizar (Comentario
CIC) (C.I.C 299) Porque Dios crea con sabiduría, la
creación está ordenada: "Tú todo lo dispusiste con medida, número y
peso" (Sb 11,20). Creada en y por el Verbo eterno, "imagen del Dios
invisible" (Col 1,15), la creación está destinada, dirigida al hombre,
imagen de Dios (cf. Gn 1,26), llamado a una relación personal con Dios. Nuestra
inteligencia, participando en la luz del Entendimiento divino, puede entender
lo que Dios nos dice por su creación (cf. Sal 19,2-5), ciertamente no sin gran
esfuerzo y en un espíritu de humildad y de respeto ante el Creador y su obra (cf.
Jb 42,3). Salida de la bondad divina, la creación participa en esa bondad
("Y vio Dios que era bueno [...] muy bueno": Gn 1,4.10.12.18.21.31).
Porque la creación es querida por Dios como un don dirigido al hombre, como una
herencia que le es destinada y confiada. La Iglesia ha debido, en repetidas
ocasiones, defender la bondad de la creación, comprendida la del mundo material
(cf. San León Magno, Epistula Quam laudabiliter: DS 286; I Concilio de
Braga: DS 455-463; IV Concilio de Letrán: DS 800; Concilio de Florencia:
DS 333; Concilio Vaticano I: DS 3002).
Para meditar
(Comentario YouCat) Los
cristianos creen que pueden leer la escritura de Dios en su Creación. A los
científicos que hablan de que la totalidad del mundo es un proceso casual, sin sentido
y sin finalidad, les replicó beato Juan Pablo I I en el año 1985: «Hablar de
azar delante de un universo en el que existe tal complejidad en la organización
de sus elementos y una intencionalidad tan maravillosa en su vida, sería igual
a abandonar la búsqueda de una explicación del mundo como él se nos muestra. De
hecho, sería equivalente a aceptar efectos sin causa. Supondría la abdicación
de la razón humana, que renunciaría de este modo a pensar y a buscar una
solución a los problemas».
Comentario CIC) (C.I.C 49)
"Sin el Creador la criatura se […] diluye" (Gaudium et spes,
36). He aquí por qué los creyentes saben que son impulsados por el amor de
Cristo a llevar la luz del Dios vivo a los que no le conocen o le
rechazan.
(Continua la Pregunta: ¿Es el mundo un producto de la casualidad?)
domingo, 5 de junio de 2016
Comentario CIC al YouCat Pregunta n. 43. Parte II.
YOUCAT Pregunta n. 43 – Parte II. ¿Es el mundo un producto de la casualidad?
(Respuesta YouCat – repeticion). Es Dios,
no la casualidad, la causa del mundo. El mundo, ni por su origen, ni por su
orden interno y su finalidad, es el producto de factores que actúen «sin
sentido».
Reflecciones y puntos a
profundizar (Comentario
CIC) (C.I.C 297) La fe en la creación "de la
nada" está atestiguada en la Escritura como una verdad llena de promesa y
de esperanza. Así la madre de los siete hijos macabeos los alienta al martirio:
“Yo no sé cómo aparecisteis en mis entrañas, ni fui yo quien os regaló el
espíritu y la vida, ni tampoco organicé yo los elementos de cada uno. Pues así
el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento y proyectó el
origen de todas las cosas, os devolverá el espíritu y la vida con misericordia,
porque ahora no miráis por vosotros mismos a causa de sus leyes [...]. Te
ruego, hijo, que mires al cielo y a la tierra y, al ver todo lo que hay en
ellos, sepas que a partir de la nada lo hizo Dios y que también el género
humano ha llegado así a la existencia (2M 7,22-23.28). (C.I.C 319) Dios creó el mundo para manifestar y comunicar su
gloria. La gloria para la que Dios creó a sus criaturas consiste en que tengan
parte en su verdad, su bondad y su belleza.
Para meditar
(Comentario YouCat) Los
cristianos creen que pueden leer la escritura de Dios en su Creación. A los
científicos que hablan de que la totalidad del mundo es un proceso casual, sin
sentido y sin finalidad, les replicó beato Juan Pablo I I en el año 1985:
«Hablar de azar delante de un universo en el que existe tal complejidad en la
organización de sus elementos y una intencionalidad tan maravillosa en su vida,
sería igual a abandonar la búsqueda de una explicación del mundo como él se nos
muestra. De hecho, sería equivalente a aceptar efectos sin causa. Supondría la
abdicación de la razón humana, que renunciaría de este modo a pensar y a buscar
una solución a los problemas».
Comentario CIC) (C.I.C 298)
Puesto que Dios puede crear de la nada, puede por el Espíritu Santo dar la vida
del alma a los pecadores creando en ellos un corazón puro (cf. Sal 51,12), y la
vida del cuerpo a los difuntos mediante la Resurrección. Él "da la vida a
los muertos y llama a las cosas que no son para que sean" (Rom 4,17). Y
puesto que, por su Palabra, pudo hacer resplandecer la luz en las tinieblas
(cf. Gn 1,3), puede también dar la luz de la fe a los que lo ignoran (cf. 2Co
4,6).
(Continua la Pregunta: ¿Es el mundo un producto de la casualidad?)
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